¿Te conviene un préstamo rápido?

Sabemos que la economía es volátil, y así como hay tiempos de buen flujo e ingresos, es imposible no encontrarnos en una época de vacas flacas. 

 

Primero que nada, debes conocer la diferencia entre un crédito y un préstamo, para que no te tomen por inocente: el crédito es una cantidad determinada que está a tu disposición para que lo utilices en el momento que quieras, mientras que el préstamo es una cantidad fija que se te otorga, con el compromiso de pagarlo bajo ciertas condiciones pactadas previamente.

“¿Me conviene un préstamo rápido?” Seguramente es la pregunta que te has hecho en tiempos difíciles. Es por eso que a continuación te hablamos de los préstamos rápidos, una solución que parece fácil, aunque tiene sus letras chiquitas.

 

¿Cómo funcionan?

Existen infinidad de empresas dedicadas a prestar dinero en un plazo menor a 24 horas. Desde $500 pesos hasta montos mayores a miles de pesos. Este tipo de empresas otorgan préstamos “fáciles” para solucionar problemas económicos urgentes. Algunas de estas empresas ofrecen requisitos muy sencillos, demasiado buenos para ser verdad, como otorgar la cantidad sin consultar el Buró de Crédito o comprobar ingresos, con planes preferentes, intereses bajos y pagos fijos.

 

Revisa las letras chiquitas

El truco en este tipo de préstamos es que la tasa de interés suele ser muy alta, en algunos, de aproximadamente 1% por cada día del préstamo. Aunque el CAT (Costo Anual Total) varía dependiendo de cuánto dinero pidas y por cuánto tiempo, así que te recomendamos calcular muy bien los intereses que tendrás que pagar, para que, en el largo plazo, no te llegue el agua al cuello.

 

El fraude

Después de que el cliente solicita el préstamo, algunas de estas empresas piden un depósito por concepto de “gestoría” o “gastos de administración”, y se demoran en los trámites antes de liberar el préstamo pactado, asegurando que el crédito se encuentra en proceso de autorización. Muchas de estas empresas son fraudulentas y no están constituidas como entidades financieras, por lo tanto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) no tiene facultades para atender reclamaciones. Te sugerimos investigar muy bien la empresa a la que vas a recurrir y revisar su registro ante la CONDUSEF, quienes sugieren: no dejarse engañar por la aparente rapidez del préstamo, no entregar documentos personales si no se tiene seguridad de que se trata de una empresa seria, y asegurarse de la viabilidad del crédito.

 

La recomendación final

Nuestra recomendación es: solicitar un préstamo rápido sólo si en verdad lo necesitas, y sobre todo, si estás seguro de que podrás pagarlo en el plazo establecido con la empresa o institución. En caso contrario, los intereses se harán más grandes y terminarás con una deuda mayor de la que tenías en un principio. ¡Aguas!

 

¿Qué te pareció esta nota? Déjanos tu comentario y recuerda unirte a la Red Abarrotero para ser parte de la RED más grande de tenderos. Síguenos también en nuestras cuentas de FacebookTwitter e Instagram para tener, de primera mano, toda la información que compartimos.