Planifica el presupuesto de tu negocio

Establecer un presupuesto para tu negocio es un paso clave para la administración financiera, ¡y no necesitas ser un genio de la contabilidad!

 

Entre las principales ventajas que trae consigo la elaboración de un presupuesto, se pueden mencionar: entender mejor el panorama de nuestro negocio para el futuro, los resultados que éste está dando, tomar decisiones pensadas a conciencia, así como establecer metas de ingresos, costos, ganancias y pérdidas.

 

Los primeros pasos

Aunque un presupuesto, dependiendo de la magnitud, se puede elaborar incluso en una hoja de papel con lápiz o pluma, es recomendable que elabores tu presupuesto en un documento de Excel. Por aquello de los errores de dedo y con la ayuda del programa, podrás elaborar tu presupuesto con rapidez y eficiencia. También puedes utilizar aplicaciones o programas especializados.

 

Establece un plazo

Para una gestión financiera eficaz, se recomienda elaborar el presupuesto y actualizarlo con periodicidad. Si el presupuesto es a un año, se debe revisar mínimo cada mes, si es a seis meses, cada dos semanas. El tiempo es oro y este rubro no se tiene que descuidar por nada del mundo.

 

Gastos previstos

En la hoja de cálculo debes anotar todos los gastos que realices, tales como: el salario del personal, las inversiones en inventario y equipo, los costos de operación y administración (renta del local y servicios). En esta categoría deben estar muy bien detallados todos los apartados, por ejemplo: separar los gastos del personal por puesto y desglosar las inversiones en inventario y en equipo de forma individual. Te sugerimos dejar un apartado como colchón, para aquellos gastos imprevistos y el inevitable robo hormiga.

 

Ingresos proyectados

Esta hoja corresponde a todo el capital que entrará a tu negocio. Debes identificar los factores de la demanda que tiene tu negocio, como la oportunidad de venta, el mercado y la competencia, así como comparar precios de referencia.

 

Ganancias esperadas

Aquí debe ir un seguimiento real de las cantidades que se recaudan, para compararlas con los gastos previstos, y hacer un balance. Una vez obtenido este resultado, es cuando se puede tomar la decisión de ajustar el presupuesto, ver los recursos que se están aprovechando y cuáles se pueden cambiar, para así mejorar el panorama general del negocio.

 

Una vez concluido el presupuesto y el plazo establecido, podrás tomar la decisión de a qué invertirle más y a qué ritmo, siempre con la intención de crecimiento; sin embargo, si tu negocio crece exponencialmente, se recomienda acudir con un contador o especialista en la materia, para tener planes estratégicos más adecuados y mejor estructurados.

 

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