• Hoy es: jueves, junio 21, 2018

¿Pensando en iniciar tu “tiendita de la esquina”?

Contar con la “tiendita de la esquina” es una de las cosas más importantes para cualquier mexicano. Poder salir de su casa a comprar cualquier antojito o producto de emergencia que necesite, definitivamente es incomparable. 

 

Vivimos en plena era tecnológica y cualquiera puede hacer sus pedidos a través de una aplicación móvil, pero la inmediatez es algo que sólo puedes obtener si haces la compra tú mismo, literalmente al lado de tu casa.

 

Si eres una persona emprendedora, que se preocupa por su comunidad, abrir una tiendita puede ser una alternativa bastante buena para ti y también para tu familia. Pero antes de comenzar el proyecto, debes saber que hay varias cosas que tienes que tomar en cuenta:

 

Lo principal es que estés completamente seguro de que es esto lo que realmente deseas. No es nada beneficioso para el negocio, ni para ti, trabajar en algo que no te gusta o con lo que no estás del todo de acuerdo. ¡Primero la confianza!

 

Evalúa cuántas tienditas hay en la zona. Una de las cosas más importantes a considerar antes de iniciar un negocio, es identificar a la competencia. ¿Te conviene realmente establecer una tiendita en ese lugar? ¿Qué aspectos te van a diferenciar del resto de las tienditas ya existentes?

 

Piensa bien en el presupuesto. Una vez que hayas decidido la zona en la que quieres establecer tu tiendita, analiza el espacio físico que ésta requerirá, y su vez, el mobiliario que debería tener, como: anaqueles, refrigeradores, exhibidores, vitrinas, básculas, mostradores, caja registradora, extinguidores, etc. Recuerda que también hay servicios que pagar, así que todas esas cosas deben estar presupuestadas para ver qué tan factible es que lleves a cabo dicho proyecto.

 

Los contactos lo son todo. Conviértete en una especie de “mistery shopper” y comienza a hacer las investigaciones necesarias en las otras tienditas. Consigue los números de los mejores proveedores, determina cuáles son las empresas que prestan los mejores servicios, y estudia los precios que tiene la competencia para poder establecer unos más competitivos.

 

Hablando de financiamiento. Una de las recomendaciones para iniciar tu propio negocio, es que lo hagas con dinero propio: ser tu propio prestamista. Es la forma de iniciar con el pie derecho un proyecto tan importante, principalmente porque no comienzas con deudas. Muchas veces esto es difícil, así que la otra opción es recurrir a préstamos bancarios o de personas de confianza que podrás ir pagando poco a poco en la medida en la que crezca tu negocio.

 

Y por último, no lo olvides: siempre debes estar centrado y enfocado en cumplir tus objetivos, y si es para que nuestras tienditas sigan aumentan, ¡pues adelante!