• Hoy es: domingo, julio 15, 2018

El mejor diablito para tu negocio

Los diablitos, también conocidos como carretillas o carruchas, son carros que funcionan de forma manual, tienen forma de L, poseen dos ruedas en su base inferior y asas en la base superior que permiten su óptima manipulación y desplazamiento. Además, disponen de una base tipo repisa en la parte inferior en donde se colocan los objetos que queremos trasladar.

 

Los diablitos sirven para transportar cargas pesadas disminuyendo las probabilidades de lesiones ocasionadas por el sobreesfuerzo o algún mal movimiento, pero hay que tener en cuenta que, si no se usan de forma adecuada, las carretillas también pueden causar lesiones.

Características de los diablitos

 

Antes de adquirir el o los diablitos que necesites para tu negocio, debes tomar en consideración algunas de las características de los diablitos, como su diseño, la capacidad, el tamaño o las llantas que poseen.

 

En referencia a las ruedas, las grandes son las más convenientes para suelos irregulares o sueltos. Para superficies rugosas, las llantas rígidas en vez de neumáticas son las más recomendadas, ya que esto evita posibles ponchaduras. El ancho de las ruedas también debe ser un aspecto a considerar puesto que, mientras más anchas son, mayor estabilidad tendrá el diablito.

 

Cabe agregar también, que las llantas de los diablitos poseen tres tipos de rodamientos según la capacidad de carga: bola de acero para un uso moderado, baleros para cargas semipesadas y sellados para un peso mucho más demandante.

 

En cuanto a la capacidad de carga, por lo general, mientras más pesado sea el diablito, mayor cantidad de peso soporta. Por ejemplo, los diablitos plegables son los más ligeros, pesan unos 5kg y aguantan una carga de hasta 60kg. Por el contrario, las carretillas que pesan como entre 15 o 20kg, soportan unos 400kg de carga.

 

Algunos de los materiales con los que son fabricados los diablitos pueden ser: tubos de aluminio, ángulos de acero, polímeros como el nylon, plásticos rígidos de alto impacto, rieles de aluminio extruído o partes de aleación de aluminio o magnesio. Todos dependiendo del tipo de carretilla que se vaya a fabricar según su funcionalidad.