• Hoy es: jueves, abril 26, 2018

¿Y si el espacio no importa?

Tengo la debilidad de comprar en línea. Generalmente lo hago porque al final es más barato que en piso de tienda y tiene una lógica, el costo operativo de vender ese producto es mucho menor. En Estados Unidos ahace unos días le tocó el turno de quebrar a una juguetería que llevaba décadas siendo una referencia en el mercado de USA; el comercio electrónico los quebró; Amazon y Walmart.

 

En los abarrotes es distinto y por cuestión de estrategia de nuestra empresa, no ahondaré mucho en el tema (luego hay pájaros en el alambre), me enfocaré más en un tema que igualmente es más interesante para nuestros lectores; el retail o venta al por menor en el punto de venta.

 

En el artículo anterior hablé del nuevo cliente y sus exigencias, que están influenciadas directamente por la tecnología. Este nuevo consumidor, también está dispuesto a sacrificar comodidad por dinero. Como pasó en el caso de las aerolíneas, que sacrificaron beneficios para el pasajero a cambio de bajar los precios. Como pasó con AirBnb y la industria hotelera, que encontró que la gente puede rentar su casa, con menos lujo pero más prestaciones, a menor precio que un hotel.

 

Lo mismo está pasando en los lugares de venta de abarrotes, pero hagamos una división.

 

En el tema de mayoreo, se sigue conservando la idea de que es una bodega y por eso el cliente no espera nada especial en cuanto a comodidades; contrario a la carta que jugó Sahuayo en Central de Abasto con su Cash & Carry, creo personalmente que ese plus tendría que estar encadenado a productos Premium y a consumidor final. Igualmente desconozco los resultados de ese cambio. El Mayorista sacrifica comodidad por precio.

 

Pero en el caso de venta al menudeo, que una gran parte de la gente que nos visita en abarrotero, compite con ese sector, también las tiendas que están reventando el mercado (Tiendas 3B, Bodega Aurrera, Neto), están sacrificando la estética del lugar, a cambio de mejores precios.

 

Aquí siempre sugerimos tener tu negocio limpio (en el caso de la tienda podría compararse a lo mejor con el área de jamones de un supermercado), cuando se ofrecen productos alimenticios al cliente, tiene que haber excelente manejo de producto. Siempre debe de conservarse la higiene, pero el sacrificio vendrá en el resto de componentes del negocio. Por ejemplo, un tendero podría ampliar su local y poner estantería de diferentes tamaños y colores en ese nuevo local (por no invertir en el mobiliario) si no en espacio y mercancía.

 

Cuando la competencia se pone voraz y el cliente está dispuesto a sacrificar comodidad por precio, hay unos que se van muy bajo y tienen su piso de venta muy feo. Lo triste, venden.

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